5 consejos para cuidar tu piel sensible en invierno

Publicado el 07/02/2022

piel sensible en invierno

5 cosas que deberías saber para cuidar tu piel sensible en invierno

En alguna ocasión anterior hemos hablado detenidamente de las pieles sensibles y de los cuidados y productos de cosmética ecológica que deben utilizarse para un tratamiento adecuado y eficaz. No obstante ello, y teniendo en cuenta que nos encontramos en pleno invierno y, por tanto, en la temporada en la que aún más especialmente que en otras estaciones, hemos de prestar particular atención al cutis cuya piel es sensible, queremos traer este tema de nuevo a nuestro blog para incidir en la importancia de extremar su cuidado. Se puede tener piel sensible de modo permanente o estacional. En realidad no es imprescindible que se pertenezca al primer grupo de personas o si se trata de una situación coyuntural; debemos en ambas situaciones buscar el tratamiento adecuado para minimizar los efectos.

Por ello hemos querido dejaros 5 consejos fáciles de seguir.

1. Menos es mas

Hay ingredientes comunes en productos limpiadores, cremas o lociones que pueden originar enrojecimientos, sequedad, picores y otros perjuicios en las pieles sensibles. Por eso, si estamos en este caso, debemos leer con detenimiento la etiqueta del producto y seleccionar aquellos con ingredientes calmantes y formulados expresamente para las pieles sensibles. Hay que evitar las fragancias y los sulfatos, sobre todo si nuestra piel es propensa a la rosácea.

Un consejo muy pertinente de los especialistas consultados, es tratar de elegir un producto con la menor cantidad de ingredientes posible. Cuantos más ingredientes, más posibilidades de que haya problemas.

2. Limpiador muy suave

El proceso de tratamiento ha de seguir las líneas clásicas que todos ya conocemos para cuidar nuestra piel facial. Pero debemos tener en cuenta que las sensibles han de ser limpiadas muy suavemente y nunca en exceso, para no producir una reducción de la barrera natural y de sus ácidos grasos, lo cual conllevaría a una mayor sequedad e irritación. Utilicemos pues un limpiador ultrasuave, que no reseque la piel. Y una limpieza al día, en términos generales, será suficiente.

3. Exfoliantes de grano fino.

Igual actitud debemos mantener respecto a la exfoliación. Es esencial, hay que hacerla con regularidad, para que los tratamientos sean eficientes, pero con cuidado, con suavidad, con exfoliantes físicos de grano muy fino.

4. Hidratación al máximo

Todo lo contrario de lo que llevamos expuesto hasta ahora, debemos hacer cuando se trata de la hidratación de la piel sensible. Aquí sí que hay que hacerlo con gran generosidad cada día, no importa si nos excedemos. Este es un punto clave de todo el tratamiento: La crema hidratante.  Sigamos nuestros principios de cabecera (formulaciones sencillas y naturales) y elijamos una humectante que tienda a ser más emolientes que las fórmulas de loción. Permanecerá de modo más estable en la piel.

5. Buscamos aliados

Y en nuestra rutina debe incluirse un suero que contenga ácido hialurónico. Aplicado sobre el rostro recién limpio, intervendrá para retener la humedad; los aceites, importantes para reforzar la barrera cutánea, también pueden irritarnos, de ahí que nuestra selección tendrá que ser también bajo criterios rigurosos, y mejor todavía si probamos durante algunas veces para testar su comportamiento en nuestra propia piel. Prestemos atención detallada a sus componentes y consideremos el principio antes expuesto: mejor pocos ingredientes y que sean de inequívoco origen ecológico.

No es fácil lidiar con pieles sensibles, pero en el mercado actual tenemos productos que ayudan sin duda alguna a mejorarlas. Desde Ajedrea os ofrecemos packs ya diseñados de cosmética ecológica con esta filosofía adecuados a las pieles sensibles que podéis ver a continuación del post y e invitaros a dejarnos en comentarios vuestras consultas o dudas, ¡Estamos para ayudaros!

Comentarios

Sin comentarios por el momento

Sólo usuarios registrados pueden enviar comentarios