Cómo hacer tu exfoliante casero. 4 recetas para cualquier tipo de piel

Publicado el 11/1/2020

exfoliante casero

4 de recetas de exfoliantes caseros para hacer tu misma

Exfoliar la piel del cuerpo permite eliminar la capa de piel más superficial, manteniéndola suave y aumentando la absorción de las cremas hidratantes y/o aceites. Estimula el natural proceso de renovación y regeneración de la piel, eliminando las células muertas y dejando la piel más luminosa. Además, ayuda a reducir los pelos enquistados. No es necesario comprar un producto específico para exfoliar la piel; puedes producir tu misma en casa un exfoliante casero.

Preparar tu propio exfoliante casero puede convertir la hora del baño en un verdadero ritual: puedes personalizar la receta probando siempre nuevas versiones, utilizando aceites esenciales según tu estado de ánimo. Sin considerar que un exfoliante casero resulta mucho más barato que cualquier exfoliante comercial y es totalmente (o casi) zero waste.

Exfoliante energizante al café

El café es muy utilizado también en recetas de exfoliantes comerciales. Los granos de café resultan ser mediamente exfoliantes: no tan delicados como la harina de avena o de arroz, ni tan agresivos como podría resultar la sal o el azúcar en alguna piel. Su amplio uso se debe a su capacidad de activar el drenaje linfático, reduciendo, con el uso continuado, la apariencia de la celulitis. No necesitas desperdiciar tu café favorito para esta receta: solo mezcla los posos con un aceite vegetal de tu elección (al ser una receta que necesita aclarado y que no actuará mucho en la piel, te aconsejamos un aceite barato como un aceite vegetal de girasol). Es perfecto para una ducha energética mañanera. Única desventaja: puede manchar la ducha, pero nada que no se solucione con una limpieza rápida.

Exfoliante delicado a base de harina

Con exfoliante de harina nos referimos a recetas a base de harina de almendras o de arroz. En el primer caso, se pueden triturar unas almendras con una batidora o comprar directamente la harina en cualquier supermercado. Al ser de granos muy finitos y delicados, a la hora de mezclar la harina con el aceite habría que mantener una proporción de mínimo 2:1. Incluso, puede aumentar la cantidad de harina si tu piel no es demasiado delicada. Aplicar en la piel húmeda y masajear con movimientos circulares. Apto también para pieles sensibles, puede resultar demasiado suave para pieles que necesiten una exfoliación profunda.

Exfoliante profundo con sal

La sal, al igual que el café, también es un ingrediente común en los exfoliantes en comercio. Elimina eficazmente las células muertas y los pelos incrustados y mezclado con la justa cantidad de aceite, deja la piel muy suave. Aunque hay que precisar que no es apto para cualquier tipo de piel: al ser los gránulos de la sal bastantes grandes e irregulares, los exfoliantes a base de sal pueden resultar irritantes para las pieles más delicadas. Si este es tu caso, utiliza este tipo de exfoliante solo para las zonas más resistentes de tu cuerpo, como los codos, las rodillas y los pies. Solo necesitas mezclar la misma cantidad de aceite con sal (fina o gorda). También puedes agregar unas gotas de aceites esenciales balsámicos y frescos: menta, eucalipto, tomillo…

Exfoliante para cualquier tipo de piel a base de bicarbonato o azúcar

El bicarbonato y el azúcar resultan aptos para cualquier tipo de piel. No exfolian tan profundamente como la sal, no tienen los gránulos tan finos como las harinas y resultan una buena vía intermedia para la mayoría de piel. Mezcla la misma cantidad de bicarbonato o azúcar con aceite y agrega unas gotas de tu aceite esencial favorito.

Al ser recetas naturales, sin conservantes, y que se utilizan en un ambiente húmedo como el del baño al momento de la ducha, es mejor hacer tu exfoliante casero cada vez y no conservarlo más de 2-3 días.

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